Lúmina marca un nuevo punto en Brunna Studio. Es la primera vez que incursionamos en iluminación, y lo hicimos con el mismo enfoque que aplicamos a cada pieza: producción cuidada, decisiones técnicas concretas y validación en contexto real.

La forma de Lumina es clara: una pantalla con textura envolvente que emite luz cálida, pensada para generar presencia sin saturar el espacio. El tamaño no fue casual: se definió para que funcione como unidad independiente, pero también para ser compatible con el siguiente modelo que ya estamos desarrollando. Es parte de una evolución, no un producto aislado.

Cada unidad se cablea y se conecta a mano, cuidando que el sistema sea seguro, funcional y estéticamente limpio.

La versión con pantalla naranja genera una luz cálida, envolvente, ideal para espacios que buscan pausa y atmósfera. Pero también sumamos una variante con pantalla violeta, que cambia por completo la percepción: la luz se vuelve más suave, más introspectiva, y genera una sensación distinta en el ambiente. No es mejor ni peor, simplemente otra forma de presencia.

Lumina no busca ser decorativa en el sentido clásico. Es una lámpara que funciona como objeto, como pausa visual y como punto de luz. Ideal para mesas bajas, rincones de lectura o espacios donde el detalle suma sin imponerse.

Esta primera versión es una forma de abrir una nueva línea dentro del estudio. Y como siempre, lo que viene después va a estar definido por lo que vemos, lo que nos piden y lo que tiene sentido seguir desarrollando.